Consejo Profesional
de Ciencias Económicas
de Mendoza

 

COMISION   DE  GESTION

Y   COSTOS

 

BUSCANDO UN SENTIDO A LA INNOVACIÓN

DE LAS ORGANIZACIONES

 

                                                                                                            Por Eduardo Kastika (*)

 

¿Existen empresas creativas?. ¿O existen los empresarios (las personas) creativas?. A mucha gente le gusta este tipo de discusiones, pero, para mi, no tienen demasiado sentido. Lo que sí tiene sentido para resolver este tipo de paradojas, creo, es ir un poco más lejos y preguntarnos (las empresas, los empresarios, los argentinos y latinoamericanos en general) ¿creatividad para qué? ¿hacia dónde enfocar nuestra creatividad?.

Porque podemos ser muy creativos sacando provecho de las pequeñas mezquindades cotidianas. Creativos para figurar sin participar. Para “zafar” de obligaciones concretas. Para evadir las decisiones estratégicas. Para justificar actitudes injustificables. Para ocultar. Para alimentar la imagen de una empresa que sobrevive gracias a la habilidad del empresario de “sacar tajada de donde sea”. Y como ya hemos visto, esto también – en un sentido estricto – es creatividad.

¿Creatividad en qué dirección?, ¿creatividad para qué?. Las empresas pueden recurrir a creatividad como un modo de lograr solucionar problemas puntuales. Hay modos muy creativos de retrasar los pagos a proveedores. Has modos muy creativos de reducir la calidad de los productos, sin que, a simple vista, el cliente o consumidor lo advierta. Hay modos muy creativos de eludir negociaciones en las que tendremos que ceder algunos puntos. Hay modos muy creativos de “patear la pelota para adelante y después vemos”.

A veces nos parece que estamos siendo creativos y en realidad estamos “maquillando” el problema y “mirando para otra parte”. El peligro de esta actitud, de esta creatividad fragmentada y descontextuada, es que suele ofrecer buenos resultados inmediatos. Por eso muchos empresarios abusan de ella.

Pero existen momentos en los que, sin ser totalmente conscientes de ello, estamos abriendo nuevos caminos, y sin hacer nada estamos haciendo mucho. Porque estamos en pensando creativa e integradamente.

Porque en vez de pensar en una “solución mágica” intentamos cambiar estructuralmente. Incluir el cambio dentro de nuestro modo de pensar y de actuar. Cambiar de enfoque, o al menos, tener en cuenta nuevos enfoques. Incluir otras percepciones. No sólo pensar en las consecuencias directas de nuestras posibles acciones, sin también en los efectos indirectos y a largo plazo.

Hay empresarios que saben “zafar” de los problemas inmediatos muy creativamente. Hay empresarios que sólo saben “zafar” de los problemas inmediatos. En cambio, hay empresarios que saben que el futuro no necesariamente es una continuación del pasado. Hay empresarios que piensan que la creatividad sólo para por construir un futuro completamente diferente del pasado. Hay empresarios a los que nos les interesa el futuro. Hay empresarios que han sabido acumular fortunas. Hay empresarios que han sabido acumular premios surtidos y trascendencia pública. Hay de todo.

Yo considero que para resolver y sintetizar la gran cantidad de enfoques que surgen a partir de la búsqueda de la innovación en las empresas, es necesario centrarnos en lo que significa la innovación enfocada a objetivos integradores y no cualquier tipo de innovación.

La innovación enfocada a objetivos integradores tendrá que ver cómo tomar conciencia de las necesidades globales y a no tan corto plazo, de la organización. Así es como, sin lograr efectos inmediatos, podemos estar siendo realmente muy creativos tomando decisiones que apunten, por ejemplo, a estos siente puntos:

Integrarse con este tipo de objetivos es también integrarse a las transformaciones (nuevas y profundas) del mundo de las empresas, y del mundo en general. Los resultaos no serán inmediatos; quizá no logremos esa sensación a veces tan placentera de la transgresión cotidiana. No estaremos creando un respuesta YA para un problema AHORA. Estaremos creando un camino. Un nuevo camino.

 

(*) Transcripción textual del libro “Desorganización creativa. Organización Innovadora” de Eduardo Kastika.